Historias del arte
Diccionario de certezas e intuiciones
1996—2011
Consiste en la creación de un diccionario de arte de construcción colectiva que se materializa en función del encuentro con el otro. La participación de cada uno lo constituye y lo transforma tanto en su contenido como en el modo de manifestarse. Los términos que lo componen son los que usamos para hablar de arte, en idioma castellano.
El grueso de los pedidos de definición funciona por vía electrónica, está dirigido “a quien guste colaborar”. En eventos públicos performáticos, el pedido aparece en formato “volante” y “remera”. Se ha invitado a escribir en la pared, en el Museo Castagnino, en Rosario, sobre la palabra contacto; en Estudio Abierto, Montserrat, Buenos Aires, sobre política ; en Tandil, en la Bienal Venus sobre las palabras lindo y feo. En el Parque de la memoria, se repartieron hojas, donde se escribió sobre la palabra presencia. Para arteba 2003, buen gusto, en versión neón. El pedido de definición aparece en esta ocasión en forma de “mesa”. Se escribió con marcadores sobre los paneles del stand.
En el MALBA, Contemporáneo 6 curado por Rodrigo Alonso se propuso la palabra Latinoamérica. Se reconstruyó el ambiente biblioteca, transformando el museo en un espacio de lectura. Se pusieron a disposición las versiones libro del proyecto: 100 palabras porque sí y el diccionario de una sola palabra: presencia. Se invitó a escribir sobre las columnas del lugar, sobre resmas de papel y cupones que fueron introducidos en una urna.
En arteba 2004 en el espacio de Daniel Abate, se instaló un piso con baldosas cubiertas con impresiones que pedían definición sobre el término Latinoamérica. En este caso, la pisada del espectador fue la marca que construyó la obra.
Así conforma el diccionario sus distintos formatos en el encuentro con diversas instancias de colaboración. El proyecto continua sus apariciones hasta el año 2012 en museos e instituciones de todo el país. Este es un proyecto que hace hincapié en cómo mirar la historia a través del uso del lenguaje. Intenta evidenciar no una historia del arte sino las distintas, múltiples y casi infinitas historias del arte. El diccionario como caja de herramientas del lenguaje. Desde su objetivo y su forma de funcionamiento aboga por recuperar palabra y el discurso propio de cada uno de sus colaboradores. Insta a un trabajo en red colectivo pero al mismo tiempo personal; abre un espacio de trabajo conjunto entre participantes argentinos y extranjeros de distintos campos del conocimiento y del arte -artistas, críticos, coleccionistas, escritores, periodistas, historiadores, docentes y expertos en educación, ingenieros, químicos, matemáticos, abogados, diseñadores, estudiantes de arte-.
Este diccionario no tiene pretensiones de exhaustividad académica. Mi saber está ligado a la experimentación, a mi trabajo docente, a mi trabajo con artistas y a mi trabajo como pintora. Historias del arte, diccionario de certezas e intuiciones expande en un diámetro mucho mayor el proyecto de mi obra total, que nace en el dibujo y en la pintura.


















































































Presentación del formato libro del Diccionario en el Malba
Hay una frase que está citada en el diccionario, en la entrada forma, es de Rudolf Steiner y a mí me gusta mucho. Dice: el molde no existe por causa suya sino por causa del pastel. Lo que importa es que lo que está dentro del molde reciba su forma... (la obra de arte consiste en la vivencia del alma cuando se entrega a las formas y se moldea de acuerdo a ellas). Creo que me gusta mucho porque no la entiendo demasiado. A veces la leo, y tengo la certeza de saber exactamente de qué esta hablando. Otras veces me pregunto, cuál será el molde, y cuál será el pastel. Si la obra de arte es el molde o el pastel. Si la obra es la vivencia del alma, si el alma es el molde y si la forma es el pastel. Creo que algo de esto me sucede haciendo el diccionario. Es un trabajo que me permite ser autora y no serlo, ser colaboradora y aparecer en autorías colectivas, o entregarle al trabajo un texto que escribí para otra cosa y que necesariamente pertenezca a la categoría de entregas especiales. Me gusta sentir que alguien que vivió en otra época me habla, y citarlo para que les hable a otros. Me gusta incorporar a un escritor y citarlo como si fuera un amigo, como a Felisberto Hernández, por ejemplo: él es mi amigo. Y aparece bastantes veces en la categoría: citas.Estas categorías organizan singularmente esta versión del diccionario, hacen este libro así como es: lo arman y también, lo decoran. Este ordenamiento nace en éste y para este libro. Es una idea de Fabián Lebenglik, editor de esta editorial, al quien nunca le agradecí explícitamente, y aprovecho esta oportunidad publica para hacerlo.El video: prólogo que editamos para esta presentación el la versión video3 del diccionario. Lo elegimos para enmarcar este libro en el recorrido del proyecto total. Vienen dos más en camino. En este viaje audiovisual tengo una socia de lujo, Marina Rubino. Marina es mi maestra del documental.Y por último quiero agradecer especialmente a Adriana Hidalgo ya que el hecho de conocerla me certifica una vez más que la calidad del encuentro entre las personas es lo que garantiza la existencia de las obras.
para leer:
Palabras con pollerita de Christian Ferrer
Diego Tatián sobre el Diccionario, en el Centro Cultural España, de Córdoba
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Historias del arte
Diccionario de certezas e intuiciones
1996—2011
Consiste en la creación de un diccionario de arte de construcción colectiva que se materializa en función del encuentro con el otro. La participación de cada uno lo constituye y lo transforma tanto en su contenido como en el modo de manifestarse. Los términos que lo componen son los que usamos para hablar de arte, en idioma castellano.
El grueso de los pedidos de definición funciona por vía electrónica, está dirigido “a quien guste colaborar”. En eventos públicos performáticos, el pedido aparece en formato “volante” y “remera”. Se ha invitado a escribir en la pared, en el Museo Castagnino, en Rosario, sobre la palabra contacto; en Estudio Abierto, Montserrat, Buenos Aires, sobre política ; en Tandil, en la Bienal Venus sobre las palabras lindo y feo. En el Parque de la memoria, se repartieron hojas, donde se escribió sobre la palabra presencia. Para arteba 2003, buen gusto, en versión neón. El pedido de definición aparece en esta ocasión en forma de “mesa”. Se escribió con marcadores sobre los paneles del stand.
En el MALBA, Contemporáneo 6 curado por Rodrigo Alonso se propuso la palabra Latinoamérica. Se reconstruyó el ambiente biblioteca, transformando el museo en un espacio de lectura. Se pusieron a disposición las versiones libro del proyecto: 100 palabras porque sí y el diccionario de una sola palabra: presencia. Se invitó a escribir sobre las columnas del lugar, sobre resmas de papel y cupones que fueron introducidos en una urna.
En arteba 2004 en el espacio de Daniel Abate, se instaló un piso con baldosas cubiertas con impresiones que pedían definición sobre el término Latinoamérica. En este caso, la pisada del espectador fue la marca que construyó la obra.
Así conforma el diccionario sus distintos formatos en el encuentro con diversas instancias de colaboración. El proyecto continua sus apariciones hasta el año 2012 en museos e instituciones de todo el país. Este es un proyecto que hace hincapié en cómo mirar la historia a través del uso del lenguaje. Intenta evidenciar no una historia del arte sino las distintas, múltiples y casi infinitas historias del arte. El diccionario como caja de herramientas del lenguaje. Desde su objetivo y su forma de funcionamiento aboga por recuperar palabra y el discurso propio de cada uno de sus colaboradores. Insta a un trabajo en red colectivo pero al mismo tiempo personal; abre un espacio de trabajo conjunto entre participantes argentinos y extranjeros de distintos campos del conocimiento y del arte -artistas, críticos, coleccionistas, escritores, periodistas, historiadores, docentes y expertos en educación, ingenieros, químicos, matemáticos, abogados, diseñadores, estudiantes de arte-.
Este diccionario no tiene pretensiones de exhaustividad académica. Mi saber está ligado a la experimentación, a mi trabajo docente, a mi trabajo con artistas y a mi trabajo como pintora. Historias del arte, diccionario de certezas e intuiciones expande en un diámetro mucho mayor el proyecto de mi obra total, que nace en el dibujo y en la pintura.


















































































Presentación del formato libro del Diccionario en el Malba
Hay una frase que está citada en el diccionario, en la entrada forma, es de Rudolf Steiner y a mí me gusta mucho. Dice: el molde no existe por causa suya sino por causa del pastel. Lo que importa es que lo que está dentro del molde reciba su forma... (la obra de arte consiste en la vivencia del alma cuando se entrega a las formas y se moldea de acuerdo a ellas). Creo que me gusta mucho porque no la entiendo demasiado. A veces la leo, y tengo la certeza de saber exactamente de qué esta hablando. Otras veces me pregunto, cuál será el molde, y cuál será el pastel. Si la obra de arte es el molde o el pastel. Si la obra es la vivencia del alma, si el alma es el molde y si la forma es el pastel. Creo que algo de esto me sucede haciendo el diccionario. Es un trabajo que me permite ser autora y no serlo, ser colaboradora y aparecer en autorías colectivas, o entregarle al trabajo un texto que escribí para otra cosa y que necesariamente pertenezca a la categoría de entregas especiales. Me gusta sentir que alguien que vivió en otra época me habla, y citarlo para que les hable a otros. Me gusta incorporar a un escritor y citarlo como si fuera un amigo, como a Felisberto Hernández, por ejemplo: él es mi amigo. Y aparece bastantes veces en la categoría: citas.Estas categorías organizan singularmente esta versión del diccionario, hacen este libro así como es: lo arman y también, lo decoran. Este ordenamiento nace en éste y para este libro. Es una idea de Fabián Lebenglik, editor de esta editorial, al quien nunca le agradecí explícitamente, y aprovecho esta oportunidad publica para hacerlo.El video: prólogo que editamos para esta presentación el la versión video3 del diccionario. Lo elegimos para enmarcar este libro en el recorrido del proyecto total. Vienen dos más en camino. En este viaje audiovisual tengo una socia de lujo, Marina Rubino. Marina es mi maestra del documental.Y por último quiero agradecer especialmente a Adriana Hidalgo ya que el hecho de conocerla me certifica una vez más que la calidad del encuentro entre las personas es lo que garantiza la existencia de las obras.
para leer:
Palabras con pollerita de Christian Ferrer
Diego Tatián sobre el Diccionario, en el Centro Cultural España, de Córdoba
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